El objetivo básico es mostrar que la economía y el medio ambiente están relacionados de distintas formas y que, al menos en principio, es posible modelizar estos nexos de unión ampliando un instrumento analítico -input-output- que inicialmente se desarrolló para propósitos muy alejados del medio ambiente.
No se toma en cuenta que los entes ambientales están ligados a una matriz económica de producción, por lo que se concluye que la economía ambiental debe ser mas holística que la economía tradicional. Este texto muestra como la vinculación de las teorías económicas y el medio ambiente buscando una teoría económica diferente y ampliando los horizontes del pensamiento económico.
Con respecto a mi tema de reflexion los especialistas coinciden en que el auge inversor en biodiésel y bioetanol aumentará el valor de la hectárea. Hoy existe una gran oportunidad para invertir en tierras ya que su valor sigue siendo bajo comparado con los del resto del mundo y promete altas rentabilidades. El bioetanol puede sustituir a la nafta como ya se hace en Brasil con el alcohol de caña, o el de maíz en los Estados Unidos. Permite sustituir los aditivos que se emplean actualmente y que generan contaminación ambiental.
Podemos ver que los biocombustibles son una solucion a la desaparicion que ya se esta dando del petroleo pero no nos damos cuenta que esto tiene una implicacion muy costosa ecologicamente. Y todos sabemos que necesitamos de la ecologia para vivir.
Estados Unidos no será capaz de producir domésticamente toda la biomasa suficiente para satisfacer su apetito de energía. En cambio, los cultivos energéticos serán sembrados en el Sur Global. Grandes plantaciones de caña de azúcar, palma africana y soja ya están suplantando bosques y pastizales en Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador y Paraguay. El cultivo de soja ha causado ya la deforestación de 21 millones de hectáreas de bosques en Brasil, 14 millones de hectáreas en Argentina, 2 millones en Paraguay y 600.000 en Bolivia. En respuesta a la presión del mercado global, próximamente se espera, sólo en Brasil, una deforestación adicional de 60 millones de hectáreas de territorio.
Asi como tambien, vemos que esta produccion de biocombustibles torna los suelos infertiles, lo cual no es bueno para la agricultura.
El monocultivo de soja ha tornado infértil parte de los suelos. Los suelos pobres necesitan de una mayor aplicación de fertilizantes industriales para obtener niveles competitivos de productividad.

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